Semana Europea de la Movilidad: rodando en solitario

“… concienciar, informar a los ciudadanos de que la movilidad está cambiando. Los grandes técnicos en movilidad hablan del cambio de paradigma de la movilidad […] La gente tiene que moverse, por su salud, andando, en bicicleta o en transporte público. Esta es nuestra fundamental idea, lo que queremos trasladar.”

Así de contundente se mostraba la concejala de Movilidad del Ayuntamiento de Málaga el pasado 19 de septiembre, en una entrevista radiofónica con motivo de la Semana Europea de la Movilidad (SEM).

La SEM es un evento anual promovido por la Comisión Europea destinado a sensibilizar a la ciudadanía sobre el uso del transporte público y de la movilidad activa, con el objeto de promover la movilidad sostenible en todas sus variantes y divulgar su crucial contribución en la mejora de la salud pública y del medio ambiente.

En Ruedas Redondas (RR) no podemos estar más de acuerdo con el mensaje de la concejala, y por ello venimos trabajando desde tiempo atrás en las diversas actividades que hemos desarrollado a lo largo de dicha semana (quizá dedicaremos otro post a describirlas para no extendernos demasiado aquí, pero todas ellas pueden consultarse en la web de la SEM, donde están registradas entre las denominadas mobility actions).

Sin embargo, la actividad del Ayuntamiento de Málaga durante la Semana de la Movilidad se podría calificar de insignificante. Apenas se han organizado algunos actos de poco calado social y escasa divulgación, y que consecuentemente han tenido una respuesta casi nula en la ciudadanía, o bien se han “colado” eventos de marcado carácter recreativo o deportivo -como la subida ciclista anual a la Fuente de la Reina- haciéndolos pasar por actividades relacionadas con la movilidad.

Además, las actividades del ayuntamiento en la SEM no han sido inscritas en la web de la misma hasta ya pasado el evento, cosa que ayuda a explicar su irrelevancia entre los ciudadanos y los medios, como se explicaba en el diario Sur del día 22 de septiembre.

Cuesta mucho creer que el Ayuntamiento defiende la movilidad sostenible si, durante la SEM, cuya temática principal para este año era “espacio público compartido”, no hace prácticamente ningún esfuerzo en divulgar, defender y promover los modos de movilidad y transporte activos y sostenibles.

Si con motivo de este evento no se transmite con claridad a la ciudadanía la idea de ese “cambio de paradigma”, referido por la concejala y por los “grandes técnicos en movilidad”, ¿cuándo se va a hacer? Es evidente que para trasladar a la ciudadanía ideas tan disruptivas no es suficiente con decirlas en la radio.

En RR podríamos aprovechar la ocasión para sacar pecho y reivindicar nuestro papel en la SEM 2024 como punta de lanza de la difusión y promoción de la movilidad sostenible en nuestra ciudad. Sin embargo, nuestra sensación a toro pasado es de una profunda preocupación, y también de cierto desánimo. Sentimos que pedaleamos en solitario, sin ningún tipo de apoyo institucional por parte de nuestro Ayuntamiento.

Si nuestra asociación, con recursos muy limitados -y con solamente el trabajo de un puñado de voluntarios- es la institución que ha generado acciones más relevantes a lo largo de la semana, no es una buena señal. Porque esto no ha ocurrido tanto por mérito nuestro como por demérito del ayuntamiento, que sin duda tiene la capacidad de hacer mucho más que nosotros, pero ha decidido hacer mucho menos.

Lo que ocurrió en el último día de la Semana de la Movilidad es un claro ejemplo de lo que estamos exponiendo. Nuestro Ayuntamiento, en esta ocasión, no solamente desistió de intentar hacer alguna actividad relevante, sino que además decidió no ponerlo fácil a quienes sí intentamos generarla.

La Bicicletada del 22 de septiembre: un éxito ciudadano, un despropósito institucional

Como punto final de la SEM 2024, y coincidiendo con el Día Mundial sin Coches, Ruedas Redondas organizó una bicicletada que reunió a cerca de mil ciclistas de todas las edades. Niños y adultos nos unimos para reivindicar una ciudad más sostenible, más humana y, sobre todo, más segura para todos.

Fue un éxito rotundo en cuanto a participación y entusiasmo ciudadano, pero lamentablemente, no podemos decir lo mismo del apoyo recibido por parte de las autoridades locales.

Nos encontramos con una situación sorprendente e incomprensible: el Paseo del Parque, cortado al tráfico con motivo del Día sin Coches, apenas fue utilizado por los ciudadanos. Parecía un desierto por el que nadie se atrevía a pasar.

Es sorprendente que, cuando se solicitó el permiso previo a la Subdelegación del Gobierno para poder pasar por el Paseo del parque en la bicicletada, la respuesta del ente local fuera que no era viable ya que el Ayuntamiento tenía organizadas actividades incompatibles con nuestro paso puntual. Resulta irónico que en una jornada que pretende liberar el espacio público del automóvil, se nos negara a los ciclistas el acceso a uno de los principales espacios de la ciudad.

Más alarmante fue la actitud de las autoridades locales en cuanto a la gestión de la bicicletada. Aunque nuestro recorrido estaba autorizado por los cauces legales, la Policía Local nos informó de que su presencia se limitaba a un mero acompañamiento, pero que no se iba a producir ningún corte de tráfico, obligándonos a compartir la calzada con vehículos motorizados.

Por si fuera poco, se nos demandó que nos hiciésemos responsables de la seguridad de la gran cantidad de niños y niñas que nos acompañaban, y se nos insistió en que nunca se debía pasar de la mitad del viario (cosa tremendamente complicada con un número de ciclistas tan elevado). Al atravesar el túnel de la Alcazaba y subir por calle Victoria, nos encontramos en situaciones de peligro extremo, cruzándonos con camiones y autobuses que circulaban en sentido contrario.

Casi mil ciclistas, muchos de ellos menores, nos vimos en un entorno inseguro, en el que la movilidad sostenible quedó relegada a un segundo plano por la falta de conciencia, previsión y apoyo institucional.

Únicamente la actuación personal del agente que acompañaba la cabecera de la marcha, que decidió ir cortando puntualmente el tráfico en algunas calles para que pudiésemos pasar sin incidentes, alivió en algunos momentos la peligrosidad evidente que representó el celebrar una marcha con tal número de ciclistas con las calles abiertas al tráfico.

En nuestra opinión, la decisión de no cortar el tráfico fue tremendamente irresponsable y temeraria, además de provocar un agravio comparativo importante, ya que estamos más que acostumbrados a que cuando se celebran eventos deportivos como carreras, maratones o triatlones -con una participación sensiblemente inferior a nuestra bicicletada– se interrumpa temporalmente el tráfico sin ningún tipo de objeción.

Sin embargo, la presencia de casi mil ciclistas pedaleando por la movilidad sostenible no parece constituir un motivo por el que el Ayuntamiento de Málaga estime que debe cortarse el tráfico durante un par de horas (repetimos: ¡en el día mundial sin coches!).

Lo curioso es que en la web oficial de la Semana de la Movilidad de la Unión Europea en el que registraron la actividad del Día Mundial Sin Coches, se indique lo siguiente:

Desde las 7 de la mañana hasta las 3 de la tarde, el Paseo del Parque estuvo cerrado al tráfico motorizado, proporcionando un respiro a residentes y visitantes; permitiéndoles caminar, ir en bicicleta o disfrutar de un entorno más limpio y tranquilo. 

Está claro que alguien se equivocó al inscribir esta actividad, o bien en el mensaje que se nos trasladó para no poder circular con la bicicletada por el Paseo del Parque, ya que las bicicletas no lo hicieron, y en cambio se nos obligó a circular por el Paseo de los Curas compartiendo espacio con los coches y teniendo que efectuar un cruce un tanto peligroso hacia la explanada del Puerto al finalizar el evento. 

Es triste que, mientras otras ciudades como Vitoria organizan pedaladas institucionales, sortean bicicletas y promueven activamente la participación ciudadana, nuestro ayuntamiento haya decidido mirar hacia otro lado.

No solo no ha organizado ninguna actividad relacionada con la bicicleta -salvo el mencionado evento deportivo, nada relacionado con la movilidad- sino que ha ignorado nuestra convocatoria, una manifestación pacífica y necesaria por una movilidad más limpia y segura. En lugar de fomentar y celebrar iniciativas como la nuestra, pareciera que nos han querido arrinconar.

Una pena, porque una vez más se deja pasar una oportunidad de apostar por un futuro más sostenible y apoyar un cambio de paradigma real en la movilidad. Pero los ciclistas seguiremos aquí, pedaleando por una ciudad mejor, aunque algunos prefieran que no se nos vea.

[Nota al pie: tenemos que hacer un pequeño reproche al diario Sur, que ilustró el titular “Día sin coche a medio gas” con una imagen de nuestra bicicletada, que como se explicaba en el propio artículo, fue el único evento del día que puede calificarse de éxito. Nos parece que la asociación de titular e imagen dan lugar a una idea confusa o directamente equivocada de lo que desarrolla la propia noticia.]

Compartir