Pedaleando hacia la igualdad para salvar la brecha de género #DíaDeLaMujer #8M

La bicicleta, más que un simple medio de transporte, se ha convertido en un símbolo de movilidad, libertad y sostenibilidad. Sin embargo existe una brecha de género en el mundo del ciclismo que merece atención. Aunque montar en bicicleta puede parecer una actividad igualitaria, las diferencias de género persisten en muchos aspectos del ciclismo urbano y recreativo.

¿Cuál es la brecha de género en el ciclismo?

La brecha de género en el ciclismo se manifiesta de varias maneras, desde la representación en eventos y competiciones hasta la participación cotidiana en la movilidad urbana. En muchos lugares del mundo, las mujeres están subrepresentadas en el ciclismo urbano y enfrentan desafíos adicionales para acceder y disfrutar de este medio de transporte.

1. Participación en el ciclismo urbano: Las estadísticas muestran que, en comparación con los hombres, las mujeres tienden a usar la bicicleta como medio de transporte con menos frecuencia. Esto puede atribuirse a preocupaciones sobre la seguridad en la calzada, la falta de infraestructura adecuada y las percepciones sociales sobre el ciclismo. Además, como estas mismas estadísticas señalan, las mujeres disponen de dos horas menos al día para sí mismas con respecto a los hombres. Este tiempo casi siempre se dedica a los quehaceres domésticos o al cuidado de otras personas: hijos, mayores dependientes, etc. Y las resistencias culturales que aún perduran.  

2. Acceso a oportunidades y recursos: En el ámbito competitivo, las mujeres a menudo enfrentan dificultades para acceder a las mismas oportunidades y recursos que los hombres. La financiación, la visibilidad en los medios de comunicación –señalemos la diferencia entre el Tour de Francia masculino y femenino, que apenas tiene difusión–  y la desigualdad en la cuantía de los premios son áreas donde persisten las disparidades de género en eventos y competiciones ciclistas.

3. Diseño de bicicletas y equipo: Históricamente, el diseño de bicicletas y equipo ha estado orientado hacia los hombres, lo que puede hacer que las mujeres se sientan menos cómodas o seguras al montar en bicicleta. La falta de opciones adecuadas en términos de forma, peso y comodidad pueden ser una barrera para las mujeres ciclistas.

¿Por qué cerrar esta brecha es importante?

Cerrar la brecha de género en el ciclismo no solo es una cuestión de equidad, sino que también tiene importantes implicaciones en términos de salud, movilidad urbana sostenible y empoderamiento de las mujeres.

1. Salud y bienestar: Fomentar una mayor participación de las mujeres en el ciclismo puede tener beneficios significativos para la salud y el bienestar. Montar en bici con regularidad puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas, mejorar la salud mental y aumentar la sensación de bienestar general.

2. Sostenibilidad y medio ambiente: Promover el ciclismo como medio de transporte sostenible puede ayudar a reducir la congestión del tráfico, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la calidad del aire en las ciudades. Alentar a más mujeres a montar en bicicleta contribuiría a estos objetivos.

3. Empoderamiento y autonomía: Para muchas mujeres, el ciclismo representa más que simplemente moverse de un lugar a otro; también simboliza independencia, libertad y empoderamiento. Facilitar el acceso de las mujeres al ciclismo puede ayudar a promover su autonomía y capacidad de movimiento en espacios urbanos.

¿Cómo podemos cerrar la brecha de género en el ciclismo?

Cerrar la brecha de género en el ciclismo requiere un enfoque integral que aborde las barreras estructurales, sociales y culturales que enfrentan las mujeres. Algunas estrategias para promover la igualdad de género en el ciclismo incluyen:

1. Mejora de la infraestructura ciclista: Invertir en infraestructura ciclista segura y accesible es fundamental para alentar a más mujeres a montar en bicicleta como medio de transporte. Esto incluye la creación de carriles para bicicletas separados, estacionamientos seguros para bicicletas y señalización adecuada.

2. Educación: Ofrecer programas de educación y capacitación en habilidades ciclistas y seguridad en la carretera puede ayudar a aumentar la confianza de las mujeres en el ciclismo urbano. Esto incluye enseñar técnicas de conducción segura, así como proporcionar información sobre mantenimiento básico de bicicletas.

3. Promoción de modelos a seguir femeninos: Destacar y celebrar los logros de las mujeres en el ciclismo, ya sea en el ámbito deportivo, urbano o recreativo, puede inspirar a más mujeres a participar en este deporte. Promover modelos a seguir femeninos y visibilizar sus historias y experiencias puede ayudar a cambiar las percepciones sobre el ciclismo.

4. Diseño inclusivo de bicicletas y equipo: La industria del ciclismo debería esforzarse por desarrollar productos que sean inclusivos y respondan a las necesidades de todas las personas, independientemente de su género. Esto incluye diseñar bicicletas y equipo que sean cómodos, seguros y adecuados para una amplia gama de usuarias.

Conclusión

Cerrar la brecha de género en el ciclismo es fundamental para promover la igualdad de oportunidades, fomentar la movilidad urbana sostenible y empoderar a las mujeres en espacios públicos. Al abordar las barreras que enfrentan las mujeres ciclistas y trabajar hacia un entorno más inclusivo y equitativo, podemos crear ciudades más saludables, sostenibles y justas para todos y todas.

En la redacción de este texto han participado varias socias de Ruedas Redondas que han querido mostrar sus diferentes puntos de vista.

Fuentes

 

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