Hace más de 2000 años, en la antigua Roma, ya se construía con sistemas de drenaje de las aguas pluviales. Parece que los técnicos que han diseñado el recientemente construido carril bici de Héroe de Sostoa no están al tanto de esa innovación urbanística, porque las primeras lluvias han dejado el carril lleno de charcos ya que carece de sistema de drenaje. esto lo hace especialmente peligroso por el riesgo de resbalar.