7 beneficios de construir una red de carriles bici segura y separada del tráfico

Mostramos siete beneficios derivados de la construcción de infraestructura ciclista segura y segregada del tráfico y cómo repercuten positivamente en las personas, el entorno y en la economía.

Para elaborar este artículo hemos tomado como ejemplo a Valencia, Sevilla, Barcelona, Ámsterdam, Copenhague y otras ciudades que están transformando su movilidad reduciendo el espacio destinado al coche y promoviendo el transporte público y la movilidad activa y sostenible.


1. Multiplicación del número de ciclistas en la ciudad

Una red de carriles bici bien planificada, conectada y protegida multiplica el número de usuarios, incluidos los más pequeños. Esa es la experiencia de países como Holanda o Dinamarca, donde la red de carriles bici ha permitido a personas de todas las edades sumarse a la movilidad activa. 

Esta situación se conoce como ‘efecto llamada’ del carril bici ya que la principal barrera al ciclismo urbano es el miedo a los coches. Así lo afirma el 71% de los encuestados en datos del Barómetro de la Bicicleta 2022. Un ciclista y un conductor no están en igualdad de condiciones, no son del mismo tamaño ni alcanzan la misma velocidad y una bici pasa inadvertida por el ángulo ciego del retrovisor.

Para desarrollar una red de carriles bici bien planificada se necesitan gestores públicos valientes, como la concejala de movilidad del ayuntamiento de Nueva York Janette Sadik-Khan, que cambió para siempre la ciudad haciendo algo impensable hasta ahora: convertir Times Square en una zona peatonal y promover el uso de la bicicleta en la ciudad de los rascacielos.

El incremento de su uso está ligado al aumento de la inversión en infraestructura ciclista, concluye el estudio de la Universidad de Copenhague. Lo cual no tiene por qué ser más costoso, como veremos más adelante.


2. Los carriles bici son para todas las edades

Separar a los ciclistas del tráfico transforma la experiencia ciclista y la abre a casi cualquier persona. Sin tráfico podemos pedalear cada uno a nuestro ritmo. Los carriles bici son para todo el mundo. 

En Países Bajos los menores y las personas mayores utilizan la bicicleta con toda normalidad y seguridad en sus desplazamientos diarios. La red de carriles bici seguros y bien planificados permite hasta que los menores puedan circular solos para ir, por ejemplo, a la escuela.

“Hay que replantearse la ciudad desde el punto de vista de un niño, es decir, desde una altura de un metro diez”, Walter Veltroni, alcalde de Roma.

La ciudad, los niños y la movilidad

Además, los niños que van andando o en bici al colegio se mantienen concentrados por más tiempo y alcanzan mejores resultados académicos. El ejercicio mejora el aprendizaje en los niños.

Las personas mayores, como es lógico, tienen menos reflejos, pueden también circular con seguridad en un carril bici. Evitando ponerse en riesgo a ellos mismos y a los demás. Una persona mayor conduciendo un vehículo de motor puede resultar un peligro constante, ya que un simple fallo puede generar un gran siniestro. Las personas mayores de 65 años están involucradas en uno de cada diez accidentes de tráfico, según la DGT.

Encontramos normal que una persona mayor conduzca o sea pasajero de un vehículo de motor, aun sabiendo que, en caso de siniestro, las lesiones pueden ser muy graves. En cambio, una persona mayor circulando en bicicleta suele ser percibida como un riesgo, cuando la realidad demuestra que las lesiones como consecuencia de caídas en bicicleta suelen ser leves.


3. Más bicis son menos coches

El 75% de todos los desplazamientos para ir al trabajo se realizan a distancias inferiores a 10 kilómetros, y en el 52% de los casos se recorren menos de 5 kilómetros, según el Instituto de Estadística de Andalucía.

El vehículo privado de motor es necesario en distancias más largas pero si la mayoría usara la bici para moverse unos días a la semana ya se eliminarían muchos coches de la circulación. Más bicis son menos coches, menos contaminación y ruido.

Para el desarrollo de una red de carriles bici bien planificada, una medida inevitable es quitar espacio a la movilidad del coche, nunca a los peatones, por ejemplo, convirtiendo carriles de circulación en zonas de aparcamiento como divisor. Al principio, esta medida puede ofrecer cierta resistencia, pero el 70% de la población apoya medidas de limitación del uso del coche en las ciudades.

Además, los carriles bici segregados del tráfico son un factor asociado a menos víctimas ciclistas.


4. Mejoran la salud (también en no ciclistas)

Montar en bici está asociado con una mejora de la salud, que se traduce en una menor mortalidad y menos enfermedades.

Las personas que usan la bici en sus desplazamientos cotidianos, ya cumplen con las recomendaciones de actividad física diaria y tienen menos probabilidades de padecer diabetes, obesidad y problemas de corazón. 

Pero la bici también tiene efectos positivos en la salud de los no ciclistas ya que menos coches significa menos contaminación y menos partículas en suspensión lo que hace que la gente enferme menos a causa de problemas respiratorios. Dichas partículas provocan en Europa 400.000 muertes prematuras al año. En España, el número de fallecimientos por esta causa supera los 31.600.

El ruido es otro factor de contaminación importante. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como ruido cualquier sonido superior a 65 decibelios (dB). En concreto, dicho ruido se vuelve dañino si supera los 75 dB y doloroso a partir de los 120 db. El tráfico automovilístico genera unos 75 decibelios. El claxon de un coche sube a los 90 dB

Si la pandemia tuvo algún efecto positivo fue el de comprobar cómo suena y se respira en una ciudad sin coches.


5. Aumentan la actividad económica

El año 2020 culminó con la cifra récord de más de un millón y medio de bicis nuevas vendidas en España, un incremento del 24,10 % respecto al año anterior y una facturación de 2.607 millones de euros, casi un 40% más de facturación que el año anterior. En 2021 la cifra aumentó un 10%. Tiendas de bicis, talleres, bicicletas compartidas o de alquiler suman también actividad económica alrededor de la bicicleta.

La actividad económica también aumenta cuando los carriles bici se instalan en un barrio, los peatones y los ciclistas gastan más en los pequeños comercios de las ciudades que las personas que se desplazan en coche. Foro de Movilidad Alternativa y Seguridad Vial de Málaga

Como podemos comprobar, las consecuencias económicas de los carriles bici son positivas en varias direcciones.


6.
Son más baratos de construir y mantener 

Un carril bici de 2 metros de ancho tiene una capacidad de, por lo menos, 2.000 ciclistas por hora, el mismo número de coches que pasan por una vía de circulación de 3,5 metros.

Un carril bici, en la calzada, cuesta 80.000 euros por kilómetro construido mientras que para realizar una vía para vehículos de motor, se requieren 600.000 euros por kilómetro. La construcción de infraestructura ciclista cuesta dinero, pero es la más barata de todas las opciones para comunicar una ciudad. Comparativa de lo que cuestan diversas infraestructuras de movilidad.

Igualmente, la infraestructura ciclista es más barata de mantener que la dedicada al coche, las bicicletas apenas deterioran el pavimento por el que circulan, simplemente suelen necesitar cuidados de limpieza y de pintura muy de vez en cuando.

 ¿Quién dijo que los carriles bicis son caros?


7. Ahorran dinero a todos (también a la Seguridad Social)

“Usar los músculos para desplazarse por la ciudad es una ventaja económica”, dice el urbanista Jan Gehl.

Los viales utilizados por los vehículos de motor generan grandes inversiones en su mantenimiento y son imposibles de rentabilizar, ademas de que el uso del vehículo de motor conlleva el sedentarismo y un creciente gasto sanitario por las enfermedades que provoca, sin tener en cuenta los gastos debidos a los siniestros, en cambio la rentabilidad de los carriles bici se explica por el ahorro que aportan al sustituir el coche. Ahorro en transporte y en el gasto sanitario, como veremos a continuación.

El transporte ocupa el tercer puesto en el ranking del gasto medio anual de las familias españolas, según el INE. Es, después de la vivienda y la alimentación, el grupo que más gasto concentra. Uno de cada diez euros se va en combustible, mantenimiento, aparcamiento y seguros.

La bicicleta es el vehículo privado más eficiente y sostenible, no consume combustibles contaminantes y el mantenimiento del vehículo usado como transporte, puede evaluarse en unos 50 euros anuales, en una bicicleta de gama media del tipo urbano.

Pero hay más. Un hábito como el de ir a trabajar en bicicleta ayudaría a ahorrar casi 1.000 millones a la Seguridad Social en coberturas a consecuencia de las dolencias y enfermedades asociadas al sedentarismo.

Las empresas que en Europa fomentan y hasta ponen a disposición de sus empleados bicicletas y aparcamientos seguros, ahorran mucho más en menos bajas laborales y mejor salud y rendimiento laboral general, de lo que les ofrecen con el «regalo» de la bicicleta.

Foto de Danique Veldhuis en Unsplash

Fuente de los datos:

      1. Barómetro de la Bicicleta 2022
      2. Estrategia Estatal por la Bicicleta
      3. El sector de la bicicleta en cifras
      4. Revista The Lancet

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